Caruso un hombre muy astuto sabe que los dos hermanos llegarán pronto por él así que a su cabeza llegan ideas retorcidas.
—Traigalas frente a mí —dijo Caruso a uno de los hombres, el hombre salió corriendo para los calabozos y ahí abrió las celdas y apuntó mujeres quienes lo miraban asustadas.
—¿Dónde nos llevan? Suéltame —gritó Rebeca.
Elena que ya sabía quien era Rebeca, pues las dos habían hablado durante tiempo en la celda.
—Tranquila mi niña, no tengas miedo, ellos vendrán por nosotras