Capítulo 44 —Timidez y curiosidad
Narrador:
Massimo la desató con cuidado, sus dedos firmes pero suaves sobre la piel de sus muñecas.
Nadia sintió un escalofrío recorrerle la espalda, una mezcla de agotamiento y algo más profundo que no lograba nombrar. Sin decir una palabra, él la cargó en brazos y la llevó al baño.
—Massimo… —murmuró, demasiado aturdida para resistirse.
Él no respondió. Solo la sostuvo con firmeza y la llevó hasta la ducha. El agua cayó sobre ellos en una lluvia tibia, relaja