Capítulo 1237
Y no se quedaba ahí.

Sentada, Martina se recogió el pelo. Al parecer le molestaba suelto; estiró la mano hacia debajo de la mesa de centro, sacó una liga, juntó la melena y la ató a la nuca.

El gesto fue tan natural que quedaba claro: no era la primera vez que lo hacía allí.

A Estella le cruzó una idea y la dijo sin pensar:

—¿Vives aquí?

—¿Eh? —Martina parpadeó y asintió—. Sí.

En los ojos de Estella pasó una chispa de sorpresa.

¿Convivían? Tantos años y Salvador siempre había estado solo. Mujere
Continue lendo este livro gratuitamente
Digitalize o código para baixar o App
Explore e leia boas novelas gratuitamente
Acesso gratuito a um vasto número de boas novelas no aplicativo BueNovela. Baixe os livros que você gosta e leia em qualquer lugar e a qualquer hora.
Leia livros gratuitamente no aplicativo
CarolinaVerdaderamente debería escribir tres novelas, más cortas, todavía no ha concluido la inicial y la enreda con otros personajes, provoca no seguir leyendo.
MarnanzelEstamos leyendo otra novela, una dentro de otra, la escritora no se da cuenta que más ganaría si escribe otra de manera paralela. Ahora falta que Salvador y Estela estén detrás de los atentados, porque no entiendo por qué mete a los nuevos personajes.
olga lidia garciaque flojera, al menos si es tan tediosa la historia pongan más capitulos que se acabe más rápido, tengan poquita....!
Digitalize o código para ler no App