Había en mi vida bastantes situaciones vergonzosas, pero también algunas de las que me había salido con la mía de una manera eficaz.
Como la vez en el internado cuando intenté fumar a escondidas en el baño, o cuando unas amigas me habían incitado a ver películas de terror (pese a que me daba pavor ver las películas de ese tipo), asistí.
Entonces un novio de una de las chicas se había disfrazado de Freddy Krueger, con total terror le había lanzado una botella en la cabeza como autodefensa, no