Mundo de ficçãoIniciar sessãoTodo era como estar flotando sobre la nada, en un suave e imperceptible cojín que me mecía, presentí que era yo porque, de alguna manera llevé las manos a mi casa y ahí estaban, pálidas y brillantes, al moverlas parecía que se trataba de un espectro, un fantasma blanquecino del cual el tiempo estaba confuso, no podía ser… ¿estaba muerto?
Oh no, maldición ¿Qué había hecho?
Trat&eacut







