Mundo de ficçãoIniciar sessãoSe resistía, se resistía con tanta fuerza que le dolían partes de su cuerpo que no debían siquiera existir, pero Aidan Casthiel era muy consciente de que esa resistencia no duraría más que un día o dos. La plata hacía estragos en su sistema y no le permitía ni siquiera luchar.
Vio a su madre acercarse por décima vez, sosteniendo algún tipo de brebaje que forzó por el tubo que se había encargado d







