Mundo de ficçãoIniciar sessão«Te dije que aquí iba a estar bien. Mira, está abriendo los ojos». La voz de Raksha era más suave de lo normal en su cabeza.
—¡Rhiannon, nena! —Aidan palmeó su rostro con suavidad y la muchacha abrió los ojos para encontrarse con un cielo oscuro, sin estrellas, pero al penos podía ver las copas de los árboles.
—¿Qué pasó? —preguntó intentando incor







