Caminé por el pasillo de la casa de mi padre, hoy le daban el mando a Silvio, y para mi mala suerte yo estaba invitado. Cuando entré al comedor, todos me quedaron mirando, pero nadie dijo nada, Silvio ya estaba en la cabecera de la mesa, y al otro extremo estaba padre, yo me senté a su lado, esto era un enorme circo.
— Llegas tarde — Me dijo Silvio, yo lo miré y sonreí, el se estaba tomando bastante en serio ser el líder.
— Tengo cosas más importantes que estar perdiendo el tiempo en estas co