C88-JAVIER, MI PRIMO
Una vez que se despidieron, Emma y Santiago subieron en silencio hasta su habitación. Al entrar, notaron que Antoni dormía plácidamente en su pequeña cunita colocada justo al lado de la cama.
Emma había ordenado que el bebé se quedara durmiendo con ellos a partir de esa noche, ya que su instinto protector le indicaba que no podía confiarse de nadie después de los aterradores eventos de las últimas horas.
Emma terminaba de cepillarse el cabello frente al tocador justo cuando