C48-ACOSTÚMBRATE
Santiago cerró la puerta del estudio con un golpe seco.
—¿Qué chingados ibas a decir allá afuera?
—¿Qué? ¿Aún no se lo dices? —Esteban se dejó caer en la silla de cuero y le dio un sorbo a su tequila—. Es su familia, ¿no? Tiene derecho a saber qué clase de gente son los Stanton.
Santiago se acercó al escritorio y plantó las manos sobre la madera.
—Emma no sabe nada y así se va a quedar, viejo.
Los dedos de Esteban se cerraron alrededor del vaso.
—¿Acaso ya lo olvidaste? —Escupió