Mundo ficciónIniciar sesiónDejo de cortar la cebolla sobre la tabla cuando el timbre suena con insistencia. Miro el reloj del móvil y frunzo el ceño, contrariada ante la hora, apenas son las cuatro y media y la única visita que esperaba era la de Aiden. Le había prometido que lo invitaría a cenar en una especie de cita.
Soy una pésima cocinera, pero una pequeña parte de mí estaba ilusionada con poder cocinar para él. Puede que no tengamos ninguna relación sentimental, pero somos buenos amigos y siempre está ahí p







