Mundo de ficçãoIniciar sessãoLa luz entra a raudales por la ventana, despertándome. Me estiro en la cama y tanteo con la mano en busca de Sam, pero no hay nadie. No recuerdo como llegué a la cama anoche. Lo último que recuerdo fue dormirme en el regazo de Sam mientras tocaba el piano; lo tocaba sólo para mí.
El recuerdo hace que una sonrisa se forme en mi rostro y me desperece por completo. Ruedo hasta el otro lado de la cama y miro por el ventanal, el sol brilla y no hay ni una nube en el cielo; las vistas a pleno







