Mundo ficciónIniciar sesiónAmanda estaciona en el primer sitio que pilla libre. Es la segunda vez que vengo hasta esta calle, pero a pesar de que estamos a jueves sigue igual de ajetreada que un sábado cualquiera.
Saco el móvil de la chaqueta y miro la hora con nerviosismo.
—Deja el maldito móvil —me regaña Amanda. Estira la mano y me indica que se lo dé. Vacilo por un momento, pero tal vez debería desconectar de estos trastos—. Esta tarde es para nosotras —dice con entusiasmo.
—De acuerdo —farfullo.<







