Mundo ficciónIniciar sesión- ¿Por qué no dices nada? ¿Crees que me equivoqué?
- ¡Ay mi niña! De jóvenes nos dejamos llevar por las hormonas, pero olvidamos que toda acción tiene su reacción. Nos preocupamos más por satisfacer los deseos carnales, olvidando lo que realmente importa y es satisfacer el alma, porque las ganas y la pasión cualquiera las satisface; pero, ¿el alma? ¡He ahí el gran dilema! Con esto no te esto







