La declaración formal de Alejandro Mora ante la Fiscal Castro duró cuatro días.
No cuatro días continuos. Cuatro sesiones distribuidas en dos semanas, con pausas para que los abogados revisaran lo que se había dicho y verificaran que los documentos que Alejandro proporcionaba correspondían a lo que afirmaba. Era el ritmo de las declaraciones complejas, donde la velocidad demasiada producía inconsistencias que después complicaban el expediente.
Ximena y Sebastián no estuvieron presentes en ningun