El Café del Parque en Coyoacán era exactamente el tipo de lugar que alguien elegiría para una reunión clandestina: iluminación tenue, mesas separadas por biombos de madera tallada, música de jazz suave que ahogaba las conversaciones. A las 9:47 PM de un miércoles, estaba lo suficientemente lleno como para que nadie notara a dos personas más, pero no tan concurrido que no pudieran hablar en privado.
Ximena llegó primero, como habían planeado. Vestía jeans oscuros, una chamarra de mezclilla y lent