Damián Urquiza dio la conferencia de prensa un jueves por la mañana, en el auditorio de su empresa de inversiones en Santa Fe, con dos abogados flanqueándolo y una expresión que había practicado específicamente para parecer herido sin parecer débil.
Ximena lo vio en vivo a través de la transmisión que Rodrigo había configurado en la laptop del estudio del penthouse. Sebastián estaba a su lado. Javier Montes estaba al teléfono con alguien desde la cocina, tomando notas.
—La señorita Solís rompió