Mundo ficciónIniciar sesiónEl vuelo de Zúrich a Madrid nunca había sido tan eterno. Sebastián había conseguido asiento en jet privado que Javier había fletado de emergencia, pero incluso a velocidad máxima, las dos horas y media se sentían como años comprimidos en espacio claustrofóbico.
Su tablet descansaba sobre sus rodillas, mostrando actualizaciones constantes de Javier:
"Danaé en cirugía. Trauma craneal severo. Pronóstico incierto."
"Bebé estable. Ultrasonido muestra latido cardía







