Mundo de ficçãoIniciar sessãoLa convocatoria llegó a las siete de la mañana del lunes, tres días después de la evaluación médica que había confirmado la viabilidad reproductiva de Cassandra con una precisión clínica que la había hecho sentir más como ganado que como ser humano. El mensaje en su teléfono era escueto, desprovisto de cualquier cortesía que pudiera suavizar el golpe: "Reunión obligatoria. Sala de conferencias A,







