Mundo ficciónIniciar sesiónEl apartamento del piso doce estaba sumido en un silencio artificial que hacía que cada respiración sonara demasiado fuerte. Cassandra estaba sentada en el sofá de cuero gris que Fontaine había seleccionado personalmente, con el cuaderno negro de tapa dura abierto sobre sus rodillas y un bolígrafo de tinta azul suspendido sobre la primera página en blanco. La luz de la lámpara de pie proyectaba sombras largas sobre las paredes blancas inmaculad







