Capítulo 41: Sospechas
Comenzaron a oírse pasos. No eran los tacones de Ashley. Eran pasos firmes, pesados. Masculinos.
No podía ser Damián. Él tenía una junta fuera de la ciudad. ¿Había vuelto? ¿Por qué?
Los pasos se acercaron por el pasillo. Directamente hacia el estudio.
El pánico la paralizó por un segundo. Luego, el instinto de sobrevivir saltó. Cerró la carpeta rápidamente, pero no había tiempo de volver a ponerla en su sitio. La escondió debajo del escritorio, empujándola contra la pared