Capítulo 141: Paseo en barco
Ariadne no recordaba la última vez que se sintió así.
Ligera. Tranquila. Peligrosamente en paz.
Hacía días que no experimentaba esa calma, ese silencio interior que no dolía. Permaneció unos segundos sentada al borde de la cama, dejando que la sensación se asentara en su cuerpo, como si temiera que desapareciera si se movía demasiado rápido.
El encuentro con Sebastián la noche anterior le había hecho bien. Hablar con alguien que no esperaba nada de ella, que no la j