Capítulo 13: La amenaza no era un juego
La cena concluyó exactamente con la exactitud con la que había comenzado.
Arthur se levantó primero, como si diera por concluida una reunión. Ashley lo siguió con suavidad, un “buenas noches” delicado para todos, incluyendo a Ariadne, como si fueran conocidas de toda la vida. Freddie se tomó un poco más de tiempo, suficiente para dejar su olor amenazante en el aire.
Damián no se movió hasta que quedaron solos.
Ariadne se quedó de pie al lado de la silla,