Capítulo 12: Cena de apariencias
La mesa del comedor del penthouse parecía más un tribunal que un lugar para comer.
Todo era demasiado perfecto: la mantelería impecable, la vajilla que brillaba como si jamás hubiera tocado comida real, la iluminación cálida cuidadosamente calibrada para no proyectar sombras duras en los rostros… como si incluso la luz hubiera sido entrenada para mentir.
Ariadne se sentó donde Arthur le indicó.
No porque quisiera.
Porque ahí, en esa casa, la voluntad era un ador