Capítulo 128: En el hotel
El despegue fue suave, apenas sintió el empujón en el estómago, y cuando el avión se estabilizó en el aire, cerró los ojos y se dejó llevar por el cansancio acumulado.
No durmió, porque su mente no dejaba de dar vueltas a la misma idea, pero fingió hacerlo para que nadie se acercara a hablarle.
El vuelo duró varias horas, y durante todo ese tiempo Ariadne no cruzó una sola palabra con Damián, ni con Evelyn, ni con nadie.
Se limitó a mirar por la ventana las nubes que