Capítulo 103: Resistencia
Sus pasos eran lentos, arrastrados. Cada paso le costaba un esfuerzo que no quería mostrar. Sentía los ojos de él en su espalda, siguiéndola y observándola. Se obligó a mantener la espalda recta, a caminar con la mayor firmeza que pudo.
Cuando llegó a su habitación abrió la puerta y entró. Cerró tras de sí con cuidado, apoyándose contra la madera un momento. Solo entonces dejó escapar el aire que había estado conteniendo.
Sus manos temblaban. Las piernas le dolían. La