Sobre las once de la mañana, llegaron los Smith en compañía de Martha a la clínica. El doctor Johnson los recibió con una sonrisa.
—Hola, Adams, ¿cómo estás? ¡Cuánto tiempo sin verte!
—Todo bien. Gracias por prestarme tu ayuda, y no te preocupes, que me verás bastante a partir de ahora, mi querido Samuel —dijo Adams, sonriendo—. Mira, te presento: ella es Martha, una colega tuya y amiga de la familia,
-Mucho gusto doctor. -dijo Martha
-Y Samuel, esta es Glenda Smith, mi esposa. -dio Adams con