Capítulo 36: TIENEN MI APROBACIÓN.
El hospital privado que recibió a Marco Antonio Montero se parecía a una fortaleza silenciosa. Los guardias armados custodiaban todas las entradas, las cámaras de seguridad funcionaban al máximo y solo quienes estaban en la lista autorizada podían acceder al área donde atenderían al patriarca.
Elías y Carolina arribaron en una ambulancia escoltada por motocicletas del equipo de Draco. Marco Antonio se hallaba inconsciente y había sufrido una gran pérdida de sangre. La herida en su brazo afectó