Capítulo 32: CHANTAJE.
Al día siguiente Carolina despertó renovaba, durmió como nunca nates y se sentía con más fuerza que nunca, decidida a no dejarse abatir por sus miedos, la ansiedad se había reducido después del intento de secuestro. Sin embargo, la tranquilidad aparente no siempre revelaba lo que se ocultaba en el fondo. En la vida de Elías Montero, las amenazas eran como serpientes que dormitan: eventualmente, se despertarán.
Esa tarde, mientras Elías y Draco ultimaban pormenores de seguridad para los días sig