Capítulo 31: Sombras al acecho.
NARRADOR.
Días después del incidente Elías dejo la ciudad por su negocio, pero Carolina estaba fuertemente cuidada en su ausencia. El sol caía con fuerza sobre Madrid, pero la luz no alcanzaba a disipar las sombras que se movían en silencio. Era una tarde como cualquier otra en el hotel Montero, y Carolina, vestida con un elegante conjunto color perla, se encontraba en la cafetería del vestíbulo, revisando algunos informes mientras esperaba a Fabiola. Estaba sola, con la mirada concentrada, cua