Por unos momentos, Lucien Black, al escuchar todas las horribles cosas que el padre de la mujer que amaba decía de él, se quedó en silencio, pero para nadie pasó desapercibido que sus hermosos ojos verdes se oscurecieron, su rostro se había vuelto frío e inexpresivo, dejando a todos con una pregunta en el aire: ¿cuáles serían los pensamientos del hombre en esos momentos?
— No sueñes con que te daré a mi hija en matrimonio, fuiste un error que va a dejar en el pasado al igual que dejara a Alexa