AL DESCUBIERTO
A partir de ese momento en la pista de hielo, nuestra relación comenzó a mejorar de una forma que nunca creí posible. Nos comenzamos a llevar mejor y las salidas con él, que antes consideraba un castigo, ahora eran algo que esperaba y disfrutaba mucho. Conocí mejor a su equipo, especialmente a Marco, su mánager y también a su círculo de amistades; quienes eran mayormente peleadores, entrenadores y empleados de sus gimnasios. Incluido Samuel, un chico joven y muy agradable que Gerard patrocinaba