A pesar de saber desde el fondo de mi ser cuál sería el resultado, no vacilé en salir corriendo del departamento y buscar de una prueba de embarazo casera. Recé por un resultado negativo mientras me la hacía y esperaba, rogué al cielo que estuviese equivocada... Sin embargo, cuando me atreví a verla, todo el mundo me cayó encima y perdí incluso la capacidad de respirar. Ni siquiera pude llorar o gritar, solo pude maldecirme en mis pensamientos por haber sido tan estúpida.
Me había embarazado de