PUNTO DE VISTA DE EMBER
Me estremezco a pesar de mí misma, apartando la cara de la carnicería, y el brazo de Knox me rodea los hombros, atrayéndome hacia su pecho.
—No mires —murmura contra mi cabello—. Son psicópatas.
Pero aún puedo oírlo. El sonido húmedo de la sangre goteando al suelo. Los gritos crudos y animalescos que brotaban de la garganta de Gale.
La horrible calma de la voz de Harrison lo atravesaba todo como una cuchilla.
—Eso —dice Harrison— fue por decepcionarme. Por manchar el nom