PUNTO DE VISTA DE EMBER
Knox y Nathaniel los siguen de cerca, ambos corriendo de vuelta hacia la propiedad a una velocidad que me recuerda que no son del todo humanos.
Me bajo del trineo a toda prisa y los sigo, con el corazón latiéndome con fuerza en la garganta.
Para cuando llego a la clínica del lugar, ya la han trasladado al interior.
A través de la ventana, puedo ver al personal médico pululando alrededor de una cama, ver el pálido cabello rubio platino de Rayana extendido sobre la almohad