La junta.
Salgo de la mansión junto a Dominic y Andrés. El aire frío de la mañana me envuelve de inmediato, obligándome a acomodar mejor el abrigo sobre mis hombros.
Entro ok al vehículo y me acomodo en los asientos traseros junto a Dominic. Lo primero que hago es cerrar los ojos y sentir el aroma masculino que desprende. Sin embargo, no es lo único que recibo, porque su mano toma la mía y la aprieta con firmeza.
Abro de inmediato los ojos y lo miro embobada.
Se acerca y besa mis labios con delicadeza, y