El apoyo de mamá.
La puerta de mi habitación se abre, y entra mi madre. Tati me sonríe y la saluda con un cariñoso beso en la mejilla, me hace una seña y nos deja a solas. Me acomodo en la cama, dispuesta a conversar con ella y decirle que estoy embarazada. Soy una mujer mayor e independiente, pero supongo que tiene derecho a saber que será abuela.
—Mamá... —es lo único que logro decir. No pensé que podría estar aquí. Sé que me quiere, pero nuestra relación es tan fría que resulta extraño que me mire con la tern