Después del silencio.
Me quedo una vez más sola en mi cuarto de la clínica. Pongo las manos sobre mi vientre y me imagino cómo será cuando tenga a mi bebé en mis brazos. ¿Será niño o niña? ¿A quién se parecerá? Trato de no pensar en Dominic, de mentalizarme en que seré madre y padre a la vez. Es difícil, pero no imposible.
—Buenas tardes.
El médico que me está atendiendo entra al cuarto. Me sonríe y le devuelvo el gesto para que no note lo deprimida que me siento. Estoy cansada de parecer una víctima.
—Buenas tardes