Emma
— Astracán textil, buenos días —respondo desde donde estoy con Theo aún frente a mí.
— Emma, cariño.
— Buenos días, señora Hamilton —Theo niega con la cabeza al escuchar a su madre.
— ¿Puedes pasarme con mi hijo, cariño?
Arqueo una ceja en su dirección y vuelve a negar.
— Señora Hamilton —hablo tranquila —. Mis disculpas, pero el señor Hamilton está en una reunión —muerdo mi labio mientras lo observo.
— Es imposible hablar con él —al menos para ella —, por favor, dile que me llame.
— Por s