Emma
Estoy tratando de entender a dónde va esta conversación, pero la verdad me siento en el limbo. No lograba comprender que tenía que ver mi responsabilidad laborar, con su préstamo de dinero.
— No entiendo —sacudo la cabeza confundida —, perdón, en verdad no comprendo a que se refiere.
— Tú hijo merece la mejor educación posible y es una injusticia que por temas económicos no pueda tenerla… —sus ojos siguen en los míos —. Además, me agrada mucho —subió sus ojos y abrí mi boca —. Eso que los