Theo
Mis ojos se mantienen fijos en la puerta, había tenido que fingir que miraba los papeles solo para apartar mis ojos de ella, es que no comprendía nada de lo que pasaba.
Me había quedado mirando a mi secretaria más de lo normal, algo que no podía hacer. Primero, era acoso. Segundo, era Emma, nunca había mirado a Emma de esa manera. Tercero, ella tenía un hijo.
Supongo que ahí recae todo el problema principal.
Acababa de tener la conversación más extraña de mi vida, porque había hablado con