Emma
En menos de un parpadeo me encontré subiendo al departamento de mi jefe, en busca de mi hijo, o eso creo. Porque, en realidad no sabía qué hacía aquí, Oliver me había pedido quedarse y yo venía a buscarlo.
Cuando llego frente a su puerta, esta se abrió sin que toque, dejando a la vista al hombre que ahora me tenía atolondrada.
— Emma —saluda sonriendo y frunce el ceño segundos después.
Miré mi cuerpo y luego a él de nuevo.
— ¿Pasa algo? —la curiosidad me invade mientras intento comprender