Theo
Me acerco a la puerta para que salgan y los saludo de nuevo, Emma permanece dentro, no habló más desde que dijeron que no iba a pasar nada.
— Tengo que volver a trabajar —la observé.
— Emma, mejor descansa —negó.
— Theo, me acabas de ascender, no me tomaré el día —niega —, estoy mejor, en verdad.
— Mejor te llevo a que descanses, no es necesario que hagas esto ahora.
— No, voy a trabajar.
La observé salir y pasé la mano por mi rostro, era obstinada, al parecer no daba brazo a torcer, cuand