Cap. 70
A medida que sus ojos se habituaron nuevamente a la oscuridad, los sentidos de Violette se vieron embriagados por el olor de la fragancia masculina. Podía reconocerla sin titubear, el aroma de vez en cuando permanecía impregnado en su cabello o cuerpo; paralizada, palideció al avizorar al hombre frente a ella, cuestionándose internamente que hacia Edmond ahí. Esperaba que nada malo hubiese sucedido con Katherine. Pocas veces tenía el privilegio de presenciar un acto tan rebelde por parte del pe