Cap. 111
Los presentes en la oficina se vieron obligados a frenar sus actividades para contemplar con descaro la escena protagonizada por su jefe; el estoico Edmond Lemaire se presentaba en compañía de una hermosa dama. Era algo para escandalizarse, no todos los días sus empleados y colegas tenían la oportunidad de desvelar una ínfima parte de su vida privada, el moreno era bastante reservado en ese aspecto y la mayor parte del tiempo procuraba no mezclar a su familia con el día a dia de la constructora