Cuando Brandi llamĂł a la puerta, inmediatamente lo abrĂ, mirĂ© con una expresiĂłn triste que no pude disimular, pero tenia que preguntarle algo —¿Y Daniel?
—El jefe salió.
No era de extrañar quĂ© no se encuentre en la casa, seguramente no querĂa interferir en mi encuentro con ese tipo.
—Ok. ¡entonces, vamos Brandi!.
Antes que Luz, salga de la habitación Brandi la detiene —Sabes, qué si necesitas que haga algo por ti, —¡Estoy dispuesto!—¡haré cualquier cosa que me pidas!
Al escuchar eso sola