Adrián seguía sujetando el brazo de Santina.
En cuanto vio a Elena, la soltó por instinto.
Adrián estaba lleno de rabia; Santina, bañada en lágrimas.
—¿Jerrold me llamó para que viera esto?
Jerrold salió de un rincón, detrás de ella.
—No es eso. Lo escuchaste, ¿no? Todo fue un malentendido.
Elena dejó de mirar a Santina y se volvió hacia Adrián.
—¿Qué parte fue un malentendido?
Adrián le ofreció el sobre.
—Ya investigué todo lo que te pasó. Lo de Manuel, el concurso y el choque.
Elena bajó los