Pablo no quería irse, esta era una rara oportunidad para estar a solas con Fabiola.
Mario, al saber que Pablo estaba en casa de Fabiola, envió un video burlándose: —Vaya hermano, entraste a su casa tan rápido.
—Sé más discreto —Pablo miró nerviosamente hacia la puerta de Fabiola asegurándose de que no hubiera movimiento, antes de mirar a Mario en el video. —Si arruinas esto, no te lo perdonaré.
Mario miró con desdén: —Mira cómo eres, seguro que serás dominado por tu esposa.
—Como si te importara