Hablando de esto, se rió un poco: —Era mejor antes, cuando los conseguía y luego los dejaba, sin tener que preocuparme por si serían infieles.
—Mientras terminara las relaciones rápidamente, la infidelidad nunca podría alcanzarme.
Fabiola miraba a Patricia con una sonrisa, pero sus ojos estaban vacíos.
Sí.
El amor era realmente agotador, requería dedicación y esfuerzo para perdurar.
—¿Y tú? —preguntó Patricia, mirando a Fabiola.
Fabiola mantenía la sonrisa en su rostro, pero su mirada se desviab