Al escuchar ese distante saludo, las cejas de Pablo se fruncieron casi imperceptiblemente.
—Hoy vine por lo de ayer… —empezó Pablo. —Mi hermana dijo que quieres firmar un contrato con una actriz de la compañía, ¿es eso?
—Sí —respondió Fabiola aliviada de entrar directamente en modo trabajo. —Es con Nina Cruz de su empresa. Este es el contrato que hemos preparado. Échale un vistazo.
—En cuanto a la tarifa de patrocinio, planeo adoptar un nuevo modelo. Sería un mínimo garantizado más un diez por c